sábado, 30 de junio de 2018

Ingresamos al prisma, nos arrastramos por su interior,
nos ensanchamos de golpe,
salimos refractados.
Mirame a los ojos: No huyamos de esto, por favor.


Vibra mi caja de plástico subidividida en compartimentos.
Cada uno lleno hasta el tope de mostacillas que brillan y contrastan.
La observo de cerca. Veo ese pogo en miniatura
que crece lentamente.

La memoria me aspira y me hunde en esa vieja conversación. 
Tu boca dando explicaciones transpiradas. Mis hombros oyendo el aliento tórrido de tu boca. 
Te callás. 
Mi mirada sostiene tus palabras en el aire.  



Suave la virulana que raspa la sartén.
El smog abrillantinado llega hasta la ventana.
Resplandecientes los caramelos de propolio sobre la mesa,
luminoso el granito en tu barba,
necesaria tu voz barítona,
necesaria tu caricia en el cuello,
Lo cotidiano, un misterio.




Esta vez

Esta vez no lo abro.
Esta vez prefiero hacerle caso a lo que decía el tatuaje de esa piba cotidiana del subte:
“soltar”.
Esta vez
dejo que ruede por un tobogán de megapixels,
que se hunda en el agujero negro de la memoria,
que no salte como spam.

Esta vez correte,
dejame que salga,
no te trepes por mis brazos,
no te subas hasta mi pecho
no me cortes la respiración.
Quiero beber de otra cosa.

Esta vez, mientras viajo,
no me muerdo el labio esperando,
no te llevo en el bolsillo constante.
Esta vez te bloqueo, despierto.

Autorretrato

Pintame así:
re canchera,
en un sótano de Buenos Aires,
cantando una de Ella Fitzgerald,
tirando acordes sostenidos en el piano
con pollera roja
y zapatillas de Nike, esas que son todas negras.
Pintame esto:
El movimiento de mis hombros
cuando rebotan los bajos del funk en mis auriculares
al ritmo del pedaleo en la bici por la calle.
O mis caderas zarandeándose en Niceto,
hipnotizadas con las vibraciones del sintetizador
y las luces violetas de alguna banda indie.
Pintame haciendo esto:
Militando los sábados a la tarde para los pibes y las pibas,
recitando los puemas que leí al mediodía,
tirando argumentos a favor y en contra de políticas públicas
por encima de las tazas semivacías de café.
O si no decime vos:
Si querés te bailo samba brasilera,
si querés te poso como lingüista experta,
asesora de alguien conocido que también es buena gente.
Si querés soy periodista famosa de la tele,
te charlo, te edulcoro con mis palabras abstractas.
Pará:
Mejor pintame chiquita
ahí en el fondo con un librito
mirándome en tercera

sin saber para dónde arrancar.

Ingresamos al prisma, nos arrastramos por su interior, nos ensanchamos de golpe, salimos refractados. Mirame a los ojos: No huyamos d...